La media de repatriaciones diarias en España es de 25,66%, mientras que al día también se detiene, de media, por estancia irregular, a 99,68 extranjeros. Esta es la principal constatación del informe sobre la situación en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) en España, elaborado, como cada año desde 2010, por el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM).
El estudio relativo al año 2016, que se ha presentado hoy jueves 8 de junio en la sede del Defensor del Pueblo en Madrid, revela que un total de 7.597 personas fueron internadas el pasado año en alguno de los CIE de nuestro país. De ellas, 5.695 lo fueron directamente tras arribar en costas españolas.
Es un número significativo, porque de las 14.558 personas que entraron irregularmente por nuestras fronteras en 2016, 13.173 lo hicieron por el Estrecho.
Expulsados desde los CIE y desde puntos de frontera
Pero aún más significativo es, para Miguel González, coordinador del SJM, que el 70% de los internos en un CIE en 2016 no fueran finalmente expulsados, lo que demuestra que estamos ante un instrumento del Estado “ineficaz” y que infringe “una situación de reclusión innecesaria para una mayoría de los que pasan por uno de estos centros”.
Del total de extranjeros internados, 2.110 fueron expulsados y 95 devueltos, lo que supone que un 29,02% fueron repatriados forzosamente. En total, en 2016 en España, hubo 9.241 repatriaciones forzosas, contando tanto a los internados como los que no llegaron a estarlo, pudiendo haber sido devueltos por las fuerzas policiales en puntos de frontera.
Así, es llamativo que, si bien el total de internos en un CIE desciende en comparación con años anteriores, el índice aumenta de un modo claro en los centros de la llamada “frontera sur”, como en Tarifa-Algeciras.
Hasta 15 años residiendo en España
En la presentación a los medios, los autores del informe, Santiago Yerga (abogado de Pueblos Unidos) y Josep Buades (de la Asociación Claver), mostraron su “estupor” por el hecho de que, entre las personas internadas, además de 513 mujeres, hubo 51 menores (por los 19 de 2015).
Se presentaron hasta 770 solicitudes de protección internacional, pero de ellas solo fueron admitidas a trámite 158, menos que en 2015.
También es llamativo que muchos de los internos en los CIE tenían una situación estabilizada en España, pudiendo haber perdido los papeles tras haberse quedado antes sin empleo. Así, de las 658 personas visitadas por miembros del SJM en algún centro a lo largo del pasado año, un 26% llevaban más de 15 años residiendo aquí, un 16% estaba entre los diez y los 15 años, y un 7% entre los siete y los diez años.

Por Miguel Ángel Malavia, sigue leyendo en Vida Nueva

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