Unido a la reflexión que Maria Inez, Superiora General de las Hijas de Jesús, nos hacía en los YouTube de agosto, en torno a la festividad de Santa Cándida sobre la “comunicación”, de lo que realmente hemos de comunicar, del fin de la comunicación, me hizo pensar y mucho la reflexión de estos días de José María Rodríguez Olaizola sj sobre “lo fácil que es entrar en la tiranía de la inmediatez informativa. Más, si nos dedicamos a la comunicación, en cualquiera de los servicios que se prestan en dicho campo... Hay que reaccionar rápido. Sí, hay que preparar todo para que al instante de tener una noticia podamos ofrecer cantidad de datos, opiniones, valoraciones. Hay que intentar generar expectativas, crear tendencias, aprovechar el momento… Pero entonces es muy fácil abusar de las palabras, tratar de contar lo que aún no existe, dar diagnósticos y veredictos inmediatos para cuestiones que requieren necesariamente el filtro del tiempo…”
Y por estos días lo hemos podido palpar claro con una noticia que nos tocaba de cerca y que estábamos esperando “en relación al nombramiento del nuevo Padre General de la Compañía de Jesús. Cábalas había de diversos estilos, algunas personas ya hablaban sí de la persona del Padre Arturo Sosa Abascal sj,, y con no poca antelación, como jesuita de trayectoria en la Compañía de Jesús. Tiene que ser un General de A. Latina, no, debe ser del Oriente, en fin…
Apenas habían transcurrido 24 horas y ya aparecían semblanzas por todo lado… Me llamó y mucho la atención, escuchar en un trufi en Cochabamba a pocas horas de conocida la noticia, cuando me dirigía al centro de la ciudad a una gestión, una emisora de radio nos iba contando a los pasajeros (iba sola yo en ese momento) ¿Quién era este jesuita?, ¿qué estudios tenía?, ¿por qué se le llamaba el Papa Negro, de dónde era y qué se esperaba de él?. Al preguntarle al chofer cómo se llamaba la emisora que tenía puesta, no supo decirme nada. Se extrañó más bien de mi interés y de que le preguntara, pues no tenía ni idea de nada.  Su respuesta, en forma de pregunta, fue ¿es que están hablando de una persona muy importante en Bolivia? ¡No la había oído nombrar nunca…!
“Y ya, casi desde el día siguiente de su elección se van leyendo reportajes sobre lo que va a ser su generalato. Basándose en su trayectoria anterior, en lo poco o mucho que puedan conocerle, en las expectativas forjadas, y quizás también en las ganas de quien escriba”. Porque este es otro punto a analizar…
Es muy razonable reconocer, no sólo en esta noticia sino en tantas otras que recibimos, que no sabemos cómo van a ser a las cosas…  Volviendo a la Compañía de Jesús sobre “este generalato, probablemente ni siquiera quienes han participado en la votación para elegirlo conocen el futuro. José María anota que “ellos saben qué han visto en él, qué ha sido lo más valorado en sus deliberaciones, e incluso qué expectativas parece que cumple mejor. Pero la realidad es que, a partir de ahí, lo que nos toca a todos y a todas (las ignacianas sobre todo), es esperar”. ¿Por qué empeñarnos en marcar una agenda a él y a su equipo, basada en nuestros deseos? ¿Por qué dudar de la acción del Espíritu y de los caminos nuevos por donde Él puede llevar a las personas? ¡Si es que no sabemos nada de nada! También nos encanta sentirnos coprotagonistas de esas mismas noticias, personas que sabemos acertar, que tenemos intuiciones, mirada crítica, y que nos jactamos de decir “ven, yo ya lo decía”, en fin…
Estas entrañas ansiosas con las que seguimos viviendo, casi que inconscientemente, nuestro ser de personas agitadas por lo que acontece tan rápidamente en la sociedad actual, como muy bien lo expresa nuestro buen amigo y querido Benjamín González Buelta sj hemos se serenarlas, de aprender a saber esperar, a interiorizar más, a no marcar a las personas ningún rumbo, por lo poco o lo mucho que creamos conocerlas… Nuestro gran compromiso eclesial sí es el de pedir y mucho, como ellos mismos nos lo han pedido incluido el mismo P. Sosa sj, por él, por el Papa y por los distintos líderes del mundo, en diversos campos, y en quienes están decisiones muy importantes.
Agradezco y mucho a Rodríguez Olaizola sj que sea tan libre en expresar lo que siente y piensa y nos ayude a todas y a todos a reflexionar, a calmarnos un poco más, a saber tomar una postura verdaderamente creyente en la acción del Espíritu, que ciertamente es insospechada.

Teresa Ramírez fi

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