El sábado 6 de noviembre tuvo lugar el Encuentro Internacional de Jóvenes, dentro del marco de la celebración de los 150 años de la Congregación. Una vez más, la plataforma Zoom logró el milagro de que se encontraran cerca de 350 jóvenes de todo el mundo cercanos a las Hijas de Jesús.

Les ha convocado el lema “Cuando Dios te da un nombre, también te da una misión”.

Después de dar la bienvenida, la Comisión dio paso a la presentación por países.

Comenzaron trabajando con la primera parte del lema, “Cuando Dios te da un nombre…”. Desde la Palabra de Dios en Is. 19,1, “Desde el seno materno Dios  me llamó; desde las entrañas de mi madre recordó mi nombre”, se les invitó a acoger a este Dios que nos conoce desde que estamos en el seno de nuestra madre y a anotar en su cuaderno personal la memoria afectiva de esa llamada. ¿Cuántas veces hemos leído este texto y nos hemos dicho como Benjamín González Buelta en su poema: “Desde antes de que yo naciera, Dios me amaba y pensaba en mí. No soy una copia repetida como una fotocopia. Soy única e irrepetible”?


En respuesta a la pregunta "¿Quién es Jesús para ti?", fueron varios los jóvenes (laicos e Hijas de Jesús) que ofrecieron su testimonio. Después se leyó una carta que “enviaba” la M. Cándida a los Jóvenes y se fueron a grupos pequeños (más de 40) donde compartieron dos preguntas que les habían sido entregadas previamente al encuentro:

¿Qué rasgo de Jesús vivo y transmito más? 

¿Qué me aporta o en qué me ayuda la M. Cándida a ser joven cristiano?

 

 

La segunda parte del lema también tuvo su momento de trabajo, esta vez a partir de la primera carta a Timoteo (1Tim. 4, 12)

No permitas que nadie te desprecie por ser joven. Al contrario, trata de ser un ejemplo para los demás jóvenes... No dejes de usar las capacidades especiales que Dios te dio cuando te creó....

En este momento algunos jóvenes de la FMC compartieron situaciones en las que están dando una respuesta a la realidad de nuestro mundo. Animados por el ejemplo, se hicieron la pregunta: ¿en qué situaciones creo que los jóvenes de la Familia Madre Cándida tenemos una respuesta que dar a la realidad de nuestro mundo?

Terminó el encuentro acogiendo la invitación del Papa Francisco a los jóvenes seguido de las palabras y el envío de la Superiora General. Graciela agradece a los jóvenes lo que han transmitido,

Nos han ayudado a cada una de las adultas a volver a nuestros momentos de jóvenes, deseos, sueños, energía, ilusiones. No dejen de soñar porque merece la pena. Vayamos a compartir esta experiencia de fe, comunidad de vida, encuentro, universalismo, diferencias, alegría y esperanza. Contemos a los demás la alegría de vivir nuestra fe. No dejemos de hacer todo el bien que podamos. Contrarrestar mal y muerte haciendo el bien. Contagiemos el mundo de bondad, seamos nosotros mismos buenas personas y contagiemos la bondad de Dios que a todos nos hace hermanos. Jesús, el que pasó haciendo el bien. Vayamos con la certeza de que no vamos solos, vamos juntos y nos acompaña su Espíritu y nos da la vida para entregarla a muchos. Sean los evangelizadores de otros jóvenes, con pastoral creativa y entusiasta.

Ha invitado a los jóvenes a preguntarse: ¿A qué misión me envía Jesús aquí y ahora? Dejo que Él me lo diga interiormente. Como comunidad internacional, ¿a qué misión nos envía el Señor?

Estamos convocados por una mujer que, con 26 años, un 8 de diciembre fundaba esta Congregación para la educación de la niñez y juventud. Los jóvenes estaban en el corazón de la M. Cándida y siempre han estado en el corazón de las Hijas de Jesús y deseamos que lo estén en el corazón de la Familia Madre Cándida. Sed promotores de la cultura del encuentro y artesanos de la paz, que la Madre Cándida nos guíe por caminos de bien. 

Lee AQUÍ la crónica de su mensaje.

Terminó la “fiesta” con un brindis (signo universal), comida y bebida del lugar, y un baile juvenil al ritmo de un mix de músicas que expresaban la universalidad que somos.

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