“Bienaventurados los que no tardan en hacer llegar su ayuda al hermano que lo necesita”

Entre el 18 y el 22 de abril Villa Ocampo (Santa Fe) sufrió daños por las intensas lluvias, casi 400 milímetros azotaron la región provocando varios desbordamientos: del arroyo los Amores, del río Ceibalito, inundaciones de las calles céntricas como también de los barrios más alejados, 8 de octubre y cortada Barreto, barrio Oeste, Juan Perón, Caritas, Los amores y parte del Barrio Sur. También se vio muy afectada toda la parte de las colonias.  
Desde Villa Ocampo nos escriben: El mismo lunes toda la ciudad se puso en actitud de servicio, bomberos, municipalidad, policía, caritas parroquial, distintos colegios y los jóvenes misioneros de la ciudad y del pueblo arroyo ceibal. Enzo, Yeni, Pame, Sandra, Mariel, Jessiza, Marquitos, Flor, Aldi, Juli, Eve,
En la casa se hospedaron los jóvenes que cada mañana y tarde se dedicaban a salir a visitar, acompañar a las familias y hacer todo lo que se presentará en el camino. Mucha familias tenían la casa inundada, con pérdidas materiales, y en algunos casos con enfermos, o con niños pequeños, ahí estuvimos como signo de esperanza, de encuentro y compañía. La municipalidad abrió tres centros para esas familias que tenían que salir por las malas condiciones, los evacuados fueron acogidos en el club Arno, el CIC de barrio Juan Perón y en la capilla Nuestras Señora de Itatí del barrio 8 de Octubre.
Lo más significativo en momentos así, es que más allá del dolor que nos pudiera causar y la desesperación de que todo tenia olor a poco, siempre nos mantuvimos unidos, alegres y dándonos ánimo unos a otros. Aprendiendo en la marcha a trabajar con “otros” e ir descubriendo el lugar que como jóvenes y Hermanas teníamos que tener al lado de las familias. Muchas fueron las donaciones que llegaron a la ciudad y en simultaneo seleccionadas y llevadas a los lugares más urgentes.
Damos gracias a los que donaron su tiempo, fueron solidarios enviando alimentos y ropa, todo lo necesario para las personas afectadas. Muchos acompañaron desde su oración. Todos son signos de esperanza, en cada acción que tuvieron y tendrán por el hermano. Sabemos que estas inclemencias del tiempo se pueden repetir el pronóstico nos dice que hay probabilidad de lluvias en esta semana, y se anuncia la crecida de los ríos. No cesemos en la oración por la ciudad y por la región del norte de Santa Fe.

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