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sábado, 11 de diciembre de 2010
CELEBRANDO LA ACCIÓN DE GRACIAS DE LA CANONIZACIÓN CON LAS PRIMERAS PROFESORAS DEL COLEGIO LOYOLA, DE COCHABAMBA

Después de la llegada de las Hijas de Jesús a Bolivia, concretamente a la ciudad de Sucre en el año de 1956, pasamos a Cochabamba para asumir, en colaboración con los PP. Jesuitas, el Colegio Loyola, que se inició en febrero del 1965. Se pretendía en este centro educativo una integración de las distintas clases sociales, en un centro mixto, que a lo largo de su historia nos fue dando que la mayoría de sus estudiantes que fueron pasando eran más de la clase media y alta del país. Una experiencia que, para quienes estuvimos en él, nos hizo sentir que esa comunidad educativa era una verdadera familia, con lazos de cariño y de unión grandes entre todos. Como hoy, en proceso de adecuación y de opciones, se vio que era necesario dejar este centro  por un mayor compromiso  por los pobres, pese al inmenso cariño que nos unía a unos y otros.

Y ese afecto ha perdurado y continúa hasta hoy. Es grato encontrar ex alumnos profesionales en los distintos campos, familias, personas educadoras que siguen agradeciendo nuestra presencia educativa y los valores sembrados desde la Madre Cándida y nuestro modo de educar.

Así, un grupo de las primeras educadoras del Loyola, vinieron a nuestra casa viceprovincial en Cbba el día sábado 11 de diciembre, para celebrar unidas a María y con todas nosotras esa acción de gracias, por la reciente canonización de la M. Cándida. Estando tan cerca Felicia García, fundadora, María Barral e Irene Muguerza que trabajaron varios años en él, como Ma. Angeles Martín esta cita se hacía obligatoria, además de grata. Compartimos un rato de expansión y alegría en torno a la Madre y a las experiencias vividas en ese tiempo. Como una de estas educadoras tuvo la suerte de estar en Roma en los actos de la canonización, este compartir se hizo aún más vivo y nos ayudó a sentir que nuestra presencia por los distintos sitios por donde vamos “deja huella”. Por supuesto que en el compartir no dejaron de salir preocupaciones sobre nuevas leyes y decisiones tomadas en el país y que presentamos a nuestra SANTA MADRE CÁNDIDA, para que ella interceda por este país tan lleno de las variadas riquezas.

Felicia García e Irene Muguerza FI